martes 15 de abril de 2008

Polos opuestos atraen Auroras


[ Aurora y el mortal Céphalus ]


Son, lejos, el fenómeno natural que más me fascina. Y es que debe ser impresionante estar bajo el cielo de cualquiera de los Polos y poder observar algo tan colorido y cálido en las partes más remotas y gélidas de la tierra, como forma de ironía del planeta, restregándonos en la cara que los Polos opuestos sí tienen mucho en común y que todo tiene su perfecta contraparte.
Una vez más la balanza se iguala ante nosotros en la naturaleza, en donde las formas sin forma adquieren un significado, la representación más elevada de lo onírico que puede ser el mundo y lo que nos rodea.

Dicen que su nombre viene de la diosa romana del amanecer, “Aurora”, quien tuvo cuatro hijos, (los cuatro vientos) y dos hermanos (Sol y Luna) y que cuando llora, por estar condenada a enamorarse consecutivamente de mortales, sus lágrimas se convierten en el rocío. Dicen que una Aurora es, en palabras sencillas, un meteoro luminoso que se produce alrededor de las zonas polares, y en palabras no tan sencillas, el resultado del choque de una eyección de masa solar, la cual impacta sobre ambos polos (de ahí el nombre de Aurora Boreal y Aurora Austral). En el choque éstos liberan energía, la cual se precipita emitiendo cuantos luminosos. Todo esto sobre la magnetósfera, lo cual crea una luz indefinida, pero que sobresale para proyectarse en la ionósfera (parte ionizada de la atmósfera que, cargadas y portadas por el viento solar en los polos, son atrapadas por el campo magnético de la tierra dando origen a las Auroras).

Dejaré de creer que las cosas negativas son más fuertes.
Una Aurora lo puede todo, de eso estoy convencida. Si a través de un choque con elementos tan indistintos la naturaleza consiguen dar origen a algo tan maravilloso, entonces nada está perdido. Buscaré mis propios colores. No serán como los de los polos, pero hasta que no esté bajo uno de ellos crearé los propios no en mis extremos sino en el medio del mundo, entonces quizás Aurora por fin cese el llanto y nos de más amaneceres nuevos que nos traigan más luces de colores.


Este vídeo fue realizado por científicos de la Universidad de San Diego y por el Gobierno de E.E.U.U. y editado por Nick Liveris. Tiene por título "The Open Sea" y es una filmación contínua sobre la Aurora Austral (2004).



"Auroras Australes: un espectáculo de ensangramiento arrebatado del cielo..."
Gabriela Mistral